Hay decisiones que piden que alguien esté en Estados Unidos.
Esto no es un servicio aparte: es una de las piezas del puesto que Vires ocupa.
Y es la pieza que va más lejos que ninguna. No es por donde se empieza — muchos dueños trabajan años sin que Vires ocupe ninguna posición legal.
El dolor
Una firma. Una notarización. Un trámite que no se hace por mail. Una contraparte que pide hablar con alguien de acá. Todas terminan igual: en un viaje, o en una operación que se cae mientras se coordina.
Y hay una segunda razón, distinta: hay cosas que no conviene que estén a nombre del dueño. Por dos motivos que suelen confundirse, y que se resuelven por separado.
- Privacidad es que su nombre no aparezca en un registro público.
- Protección es que una parte de lo suyo quede fuera de lo que pueda pasarle a él.
La protección se arma antes de que haya un problema. Después ya no protege. Es una decisión de estructura, no una reacción.
Qué se da
Son tres posiciones distintas, y cuál corresponde se decide caso por caso.
Representación — poder total, sin anonimato
El dueño sigue a la vista y Vires actúa por él.
- Poder total sobre sus entidades en Estados Unidos: abrir y cerrar cuentas, comprar, vender, recibir dinero.
- Los trámites que exigen a alguien en el lugar, notarizaciones y gestiones bancarias incluidas.
- La recepción de notificaciones legales.
- La representación formal ante el IRS.
Titularidad — cuando lo que se protege es la privacidad
Acá Vires figura como dueño o presidente de la entidad.
La entidad no se sostiene para que los números sean mejores. Se sostiene para que exista y funcione.
Lo que eso incluye:
- La creación de la entidad en Florida o Delaware, o el traspaso de una que ya existe, después de revisar cómo está.
- La cuenta bancaria, abierta y mantenida.
- El día a día de la entidad y sus transferencias.
- Renovaciones anuales y presentaciones estatales.
- Toda la correspondencia oficial del IRS, del estado y del banco, recibida y procesada.
- La firma de contratos con terceros en nombre de la entidad.
- La firma de la declaración de impuestos como officer, sobre lo que preparó el CPA del cliente.
- Los reportes de titularidad que exige la autoridad.
- La contabilidad de las entidades simples, que es lo que se le entrega al contador.
- El cierre o la disolución, cuando llega el momento.
Trustee — cuando el vehículo es un trust
Poner una parte de lo suyo en un trust de Florida llega al mismo lugar por otro camino, y funciona distinto. Trust Administration →
Y el banco viene con la posición
Ocupar la posición legal es lo que permite ser el único interlocutor frente al banco: abrir y mantener las cuentas, y contestar todo lo que compliance pide. No es un trámite que se contrata — es una consecuencia de la relación.
Qué no se da
- El anonimato es frente al mercado y frente al registro público. Nunca frente a la autoridad: se sostiene sobre un perfil limpio, una debida diligencia documentada y los reportes de titularidad que correspondan. Es lo contrario de esconderse.
- No se opera el negocio del cliente. Se representa, se coordina y se controla.
- No se lleva la contabilidad ni el día a día administrativo.
- No se cobra salario ni se factura como contratista de la entidad que se preside. Lo único que se cobra es el honorario del servicio.
- No se pone capital ni garantías personales. Se pone posición y responsabilidad.
- No se presentan impuestos ni se hace trabajo legal de fondo. El CPA y el abogado los pone siempre el cliente.
Vuelta al conjunto
Nada de esto se sostiene solo. Funciona porque hay alguien mirando todo junto, todo el tiempo. La función completa →
Antes de que haya servicio, hay un proceso de conocimiento mutuo.
Cómo se empieza